Construye tu propio talisman



Forma parte de la naturaleza humana el uso de objetos de poder que nos acompañen para atraer la suerte, para sentirnos protegidos, para conseguir nuestros objetivos.

Más allá del sentido parapsicológico que cada cual le quiera otorgar, el uso de talismanes tiene innegables ventajas, y si le añadimos el hecho de haber sido elaborados por nosotros mismos, todavía más.

Cuando portamos un talismán, estamos focalizándonos en el deseo de que las cosas nos vayan bien, más allá de que otorguemos el “poder” a un objeto, somos nosotros los que estamos decidiendo que queremos atraer sólo lo bueno, ponemos la consciencia y la intención en ello, y esto ya es beneficioso de por sí.

Las ventajas de crear nuestro propio Talismán

Crear nuestro talismán significa elegir el objeto que vamos a “empoderar” otorgarle la intención para la que lo vamos a programar y utilizar los “rituales” que más nos resuenen.

La primera ventaja que encontramos es la conexión con nuestra propia alma, porque en este proceso nos vamos a dejar llevar por nuestra intuición, como nuestro Ego no sabe enfrentarse a esta tarea tan “disparatada” se inhibe.

Y es desde ahí, desde nuestra intuición que es la voz de nuestra alma, y como si de un juego se tratase (para que el ego siga inhibido, que ahí está muy bien), desde donde vamos a trabajar.

La siguiente ventaja que nos aporta es el desarrollo de nuestra creatividad. Si nos dejamos llevar, nos convertimos de inmediato en alquimistas, creadores y transmutadores, otorgando “vida” a un objeto que antes era inanimado, o, “intención y propósito” si utilizamos cuarzos que ya portaban su propia energía.

Obtendremos mayor sabiduría, ya que buscaremos información sobre los materiales, y rituales que vamos a emplear, aumentando nuestra capacidad de discernir

Conseguiremos también empoderamiento personal, nos estamos dando derecho para ser creativos, estamos confiando en nuestra intuición, estamos creando un objeto nuevo impregnándolo de las características que elegimos y de la propia voz de nuestra alma, estamos manifestando nuestro don de co-creación, dando vida a nuestro impulso artístico y creativo y eso nos hace sentirnos verdaderamente empoderados.

De esta manera el talismán, se convierte a diferencia de los talismanes que podamos comprar o nos regalen, en un recordatorio inmediato, un anclaje, de nuestro propio poder personal, de los dones propios que permanecen a menudo dormidos.

Y una última ventaja, aunque esta pertenezca al ego, así lo tenemos entretenidito y no molesta, es que portarás un objeto único. Este dato, más allá de ensanchar nuestro orgullo, te asegura que toda la energía que acumula es tuya.

Consejos para elaborar tu propio Talismán

Hay una regla principal que debes tener en cuenta a lo largo de todo el proceso:

¡No hay reglas, todo lo que hagas estará bien hecho!

Uno de los impedimentos que podemos encontrar es dudar durante el proceso de si lo que estamos haciendo está bien o no, sólo debes confiar en ti mismo y disfrutar del proceso, no estás operando a nadie, no te estás jugando nada, no existe un método correcto ni uno incorrecto, nada puede salir mal!

Dicho esto, y como una guía de inicio, te damos una serie de consejos para que te pongas en marcha.

Hay dos caminos para empezar, o bien comienzas por el uso que quieres darle (si es de protección, de suerte en el amor, de suerte en el dinero, de mejora de relaciones, de recarga energética…) o bien comienzas por el objeto en sí mismo (una concha que encontraste, un mineral que te llama poderosamente la atención, una pluma que cae junto a ti…), incluso puedes manifestar la intención de encontrar por azar un objeto al que quieras programar para determinada circunstancia. (Por ejemplo, quiero encontrar hoy un objeto para hacerme un talismán para los estudios)

Si comienzas con el objeto:

Lo primero, y esto también vale si eliges el otro camino, es limpiarlo. Puedes utilizar inciensos (palosanto por ejemplo) agua salada, agua de florida, flores de Bach… lo que te apetezca, lo importante es poner la intención de limpiarlo de energías externas (mucho más si son cuarzos, que acumulan mucha energía).

Tenlo un tiempo contigo, tócalo, míralo y piensa en qué te puede ayudar (si tu alma/intuición lo ha elegido es por algo, deja que se manifieste).

Investiga si su forma o composición tienen algún significado colectivo, o incluso personal.

Una vez que elijas su función, diséñalo como quieras, hazte un colgante, un pisapapeles, un marca páginas, una pulsera… o simplemente quieres llevarlo tal cual en un bolsillo.

Si vas a utilizar otros materiales (cordones, cadenas, lazos…) investiga también sobre su composición, su color…

Por último, prográmalo, Programar es insuflarle una intención, usa todo lo que se te ocurra para este momento crucial del proceso, las fases de la luna, el color de las velas, la fragancia de los inciensos, invocaciones angélicas…. No nos cansamos de repetirlo, ¡todo está bien! Las palabras que pronuncies serán las que debas pronunciar, el método elegido será el que deba ser, es tu proceso, es tu poder interior, no te desautorices…

Si comienzas con su función:

Si tienes claro para qué quieres el talismán, es desde ahí desde donde comenzarás la búsqueda del objeto que te resuene con esa intención, busca dentro de ti, mantén la atención a la espera de que aparezca solo o investiga qué materiales, son más propicios para ello ( por ejemplo si buscas un talismán de amor, cuarzo rosa, símbolos como un corazón, el lemniscata o símbolo del infinito, dos manos entrelazadas…).

Una vez decidido el objeto procede como en el apartado anterior.

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